Cuando los deseos se convierten en realidad...
Hay quienes dicen que si deseas algo con mucha mucha fuerza (y lo trabajas con la misma intensidad) este deseo acaba por hacerse realidad.
Confio en esto porque yo mismo lo he experimentado. Yo he vivido muchas tardes soñado despierto por llegar alto, porque el fútbol era mi vida, porque no me veía siendo otra cosa que futbolista.
Al final llegas, y te ves entrando por fin en una de esas puertas que dan a los vestuarios... y te dices a ti mismo que no puede ser, que tiene que ser un sueño. Y por momentos, te empiezas a sentir alguien importante. Te da igual lo que estés cobrando o el abismo que hay con los que ya estaban ahí. Tu sabes que en ese momento nadie puede haber en la tierra más feliz que tu.
Así pasa un tiempo. Si tienes suerte te quedas, sino a lo mejor tienes que salir uno o un par de años fuera a demostrar que vales de verdad. Suelen ser momentos de inquietud. Por una parte quieres comerte el mundo, demostrar que el año próximo no vas a desentonar en ese "grande" del que saliste, pero por otra tienes mucho miedo, para la gran mayoría es la primera vez que salimos de casa, de nuestro ambiente de nuestras familias, a un sitio nuevo. Acabas adaptándote con el tiempo (algunos ántes, otros despues según la persona y el lugar) pero en ese intervalo de no conocer a nadie, de comer mucha pizza congelada, y de conocerte cada bache desde tu casa a la ciudad deportiva o al estadio (porque tampoco vas a muchos más sitios) pasas muchas horas de soledad, de angustia. Lloras mucho y apenas duermes. Porque a fin de cuentas, aun no eres más que un niño, con cada problema y cada ilusión.
Al poco llegan los compañeros, alguno con quien congenias más y con el tiempo seguramente alguno que se convierte en amigo de verdad.
Para todos los que yo me he dejado en el camino, conocidos, compañeros, amigos y AMIGOS, hoy he abierto este Blog, porque aunque en un primer momento la idea surgio para acercar la imagen, que muchas veces las personas tienen errónea de futbolistas como yo y de las circunstancias en que vivimos, tambien me lo he propuesto como un medio para agradecerle a todos los que he ido dejando en el camino las horas momentos y situaciones, tanto divertidas y felices como amargas, que hemos pasado juntos. A vosotros, Emilios, Juanjos, Carlos, Vicentes, a todos, las gracias de corazón. Os quiero y os llevo siempre conmigo...

Maite dijo
Pues en un blog te vamos poder leer muchos más...
Bienvenido.
P.D. Eso de desear las cosas con fuerza lo dice Cohelo...
28 Mayo 2006 | 01:29 AM