“No admires a nadie a quien puedas ver al día siguiente”
Siempre me lo ando diciendo a mi mismo… si ellos supiesen, si tuviesen el poder de verme por un agujerito… ¡probablemente se buscarían otro ídolo!
Supongo que es algo inevitable, el sentir admiración por alguien es propio del hombre mas cuando ese hombre (el admirado) resultas ser tu…¡ay amigo! Como cambia la cosa…
Desde siempre has sido un cualquiera, uno de esos niños repelentes que anda con la pelotita dándote en la pared a la hora de la siesta, ¡niño! Y acto seguido se acuerdan de tu madre, muy tranquila –por cierto- sentada en el sofá de tu casa y ajena a cuanto esta pasando.
El caso es que con el tiempo, esa misma señora en bata y rulos de la que tanto habías oído refunfuñar como el que oye llover –todo sea dicho- convierte esa esquina y las pelotas que te había requisado colándose en su patio en un autentico museo.
Aquí empezó a jugar fulanito de tal, ¿veis, veis? –explica a los señores del colacao- enseñándoles, como si de un Velázquez se tratase las marcas de una pelota en su pared, ¡cómo si no hubiese pintado veces desde entonces!
Es sin duda tu primera admiradora.
Luego la cosa cambia, varia el modo de admiración y el modelo de admirador o admiradora.
Al principio, cuando empiezas a entrenar con el equipo “de los grandes”, pasas a ser “el nuevo”. Del “nuevo” nadie se acuerda de su nombre, excepto ellas claro. Ellas al loro siempre, de cada nuevo modelo, coche, o peinado de los antiguos sin perder de vista al nuevo inquilino. Comienzas a notar que te miran, te sientes observado te pongas donde te pongas, los más antiguos parecen notar ese “miedo” y te las azuzan. Al principio no comprendes muy bien de donde han sacado como te llamas, de donde eres, ni si tienes pareja. Luego poco a poco vas comprendido…
-¡Ey fulano!,
- ¿perdona, nos conocemos?
Porque no contentas con saber tu nombre, ellas te llaman por tu mote o por tu nombre abreviado, vamos que en tu vida habías oído ni a tu madre llamarte así.
El primer día es un…¿me firmas? Y tu pensando en voz alta, ¿una firma? ¿de verdad? ¿¿mía?? Y se lo cuentas a todo el mundo como tu mayor proeza.
Al día siguiente ya sabes que no puedes ir en chándal a entrenar, algo cambia dentro de ti. Ellas te cambian la vida, sin duda.
Llegas a la ciudad deportiva y a la salida del entrenamiento las mismas de ayer te están esperando, por un momento las ves lejos mientras uno de tus compañeros les están firmando, pero apenas has tenido tiempo de agachar la cabeza ya las tienes a todas haciéndote lo que yo llamo un “circulo asesino” del que te es imposible salir, y te preguntas si a nadie se le habrá ocurrido probar a alguna de estas niñas como lateral izquierdo, ¡con la falta que nos hace alguien con esa velocidad!
Esta vez ya no es una firma, ¡ahora es una foto! Una foto, dos besos, un que bien hueles, que colonia usas…
Al principio te gusta ser simpático con todas, no quedar mal. Al tercer día, te asombras viéndote a ti mismo escondido detrás de la puerta del vestuario y pidiéndole al utillero que les diga que ya no queda nadie.
Según te mandan a otro sitio a jugar la cosa vuelve a cambiar, aunque el mecanismo siga siendo el mismo. Se ahorran pasos con la ayuda de la prensa que les pone en bandeja tu ficha al completo, tu foto… Vuelves a ser el nuevo, pero esta vez con un nombre ya hecho, algo es algo.
Ahora, aparte de las nuevas fan del lugar de destino, te encuentras con las que ya tenías en el de origen… Esas no dejan de llamarte ni de ponerte mensajitos en el móvil, que ese es otro de los grandes misterios ¡cómo demonios han conseguido tu número!
Cuando ven que no consiguen respuestas te encuentras un mensaje impactante donde los haya: Oye, que soy la madre de fulanita ¡llámame! Y tonto de ti que piensas que es algo serio, la llamas…El mayor error de tu vida marcar ese número. Desde entonces tienes una fans más y de las que no se quitan….como la tinta de un bolígrafo y haciendo gala de aquello que dijo el cura: hasta que la muerte os separe.
A pesar de la pesadilla que supone para un día cansado o sin ánimo tener que pararte a firmar o a sonreír cien veces para las fotos ver que tienes gente para quien eres alguien compensa la mayoría de las veces.
Así que desde aquí, y a pesar de todo solo me queda darles las gracias…
Jajajj... es bueno... la verdad, ha de ser "saturante". Yo, cuando reconozco a algún famoso por la calle (raro, siempre voy muy despistada), sigo con lo mío, como si no lo hubiera visto; porque me digo que tiene que ser de lo más incómodo que todo el mundo vaya señalándote con el dedo y acosándote. Gajes del oficio, mon ami!! PD. Tú, como el Guadiana... pero veo que al pie de la letra, el "apareces" también!! ;-)
Estoy segura que tiene que ser "agobiante" tener ese tipo de fans , aunque se tenga que poner caras buenas aunque no lo quieras , estoy segura que más de un día dirás ¿ por que yo ? "que coñazo " , pero está claro que depende del mundo en el que vivas por tú trabajo este tipo de cosas o comportamientos aunque no vayan en tú " contrato " , hay que comérselo con papas , es el precio que hay que pagar por ser quien eres en tú trabajo .
Si hablámos del físico , suele ser lo que más se asocie a este tipo de fans , que guapo es , que colonia más bonita , que bien huele , lleva unos vaqueros guapísimos , ¿ un corte de pelo nuevo ? etc..etc...y encima no tienes ni un solo fallo y ningún problema .." Error " pero ellas te ven así .
Esto forma parte de este mundo , y hay que llevarlo consigo aunque "moleste" y haya día que uno no tenga ganas de nada . Así es , pero haces bien en darles las gracias a pesar de todo , al fin y al cabo es una forma de expresar el cariño hacia tí .
Yo soy más del no pedir autógrafos , de no hacerme fotos , de no pedir camisetas , y admirar un buen gol , una buena jugada , un buen centro , una buena falta , y sobre todo luchar por lo que se quiere , mi equipo y dejarlo todo hasta el final . Soy admiradora de este tipo de personas , ante todo eso ...PERSONAS , cosa que a muchos se les olvida con frecuencia ...pero esto es otro cantar . Y si a esto le sumas que algo conoces de esa persona y es bueno , pues ya no es solo un "ídolo " se convierte en una admiración con defectos y virtudes , y apoyo total sobre todo en los malos momentos , que es cuándo a mi si me gusta estar ..sobre todo cuándo se puede , alguien dijo alguna vez ..." hasta hoy no soy vidente " , se hace lo que se puede .
Me paro a pensar sobre la frase .. "El mayor error de tu vida marcar ese número" en ese momento no te quedaba otra que eso ..y es otro precio que hay que pagar . Pero igual es mejor eso que no tener que decir " El mayor error de tu vida No marcar ese número "
Un abrazo.
Hoy te escribo para confesarme fan.Tu fan. Y la verdad no sé si mi madre acabará llamándote por teléfono para ver quien te quiere fichar en diciembre o para pedirte alguna porción de un dulce típico de tu lugar de nacimiento. Supongo también que tendras un club de fans amplio, incluso puede que tengas una peña femenina que no sepa elegir entre tu sonrisa o tu mejor gol.
Yo eso lo tengo claro, me declaro fan de tu forma de escribir, de las sonrisas, pero no de la tuya (que no dudo que sea preciosa), sino de las que me haces esbozar cuando leo lo que escribes, fan de la persona que se vislumbra detrás de éste blog, del niño que sigues siendo, del padre maravilloso o del gran amigo de los tuyos que pareces ser.
Me gusta leerte, me gustaría que lo hicieran muchos más, para que todos los que idolatran personajes en pantalón corto, o con camisetas D&G, gafas Armani y coches deportivos, sepan de una vez para siempre que sois ante todo PERSONAS. Estoy convencida de que al mundo del fútbol le iría un poquito mejor.